A veces se pierde más por orgullo que por cabezoneria. Estoy en ese punto de mi vida en el cuerpo me pide ir a buscarle y decirle; "te quiero tanto que cuando te recuerdo los poros de mi piel gritan tu nombre...", me tocó quedarme con mi orgullo!
Ojalá seas más feliz que yo donde estés y con quien estés.
Te extraño...
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